domingo, 4 de junio de 2017

La pérdida del equilibrio entre los bienes internos y externos en el ejercicio de la profesión



Introducción

En el mundo, existe una diversificación inconmensurable de personas que cumplen diferentes roles, y contribuyen con el desarrollo social en el que se desenvuelven. Dentro de ellas están los profesionales, quienes han realizado estudios formales en un área especificada y han obtenido un reconocimiento o certificación por ello.
                Cuando un profesional está en formación le surgen múltiples dudas con respecto al actuar que debe tener frente a una situación de trabajo, independiente de su comportamiento personal en el diario vivir.  En el área de la medicina, las interrogantes que pueden aquejar al profesional son, por ejemplo; ¿cuánto dinero ganaré? ¿Es acorde mi remuneración con respecto a mi carga laboral? ¿Cuáles son las contribuciones para con mi sociedad? ¿Perderé mi condición humana cuando lleve varios años trabajando, y me interese sólo en potenciar mi ingreso mensual?  Es así como indirectamente la persona identifica sus bienes internos, los que tienen relación con el fin de la profesión y los bienes externos, que corresponden al dinero, al prestigio y al poder. ¿Cómo manejarlos?


                Es posible que exista en el mundo de la medicina, y enfocada principalmente a la Tecnología Médica un desequilibrio entre la importancia que se le da, a los bienes internos y externos. ¿Qué causalidad hay detrás de todo esto? 



Contextualización: definición de conceptos


·         Profesión: (del latín professio) designa el oficio, empleo u ocupación ejercida a cambio de una retribución.

·         Profesional: persona que realiza una actividad con base en estudios formales y certificados.


·         Bienes internos: Son aquellos vinculados a la existencia misma de la actividad, metas o fines que le confieren sentido y le otorgan legitimidad social.

·         Bienes externos: Son los que una persona obtiene cuando presta un servicio a la sociedad.


     I)  ÉTICA, AXIOLOGÍA Y CONTEXTO HISTÓRICO


    Entre los profesionales de la salud, la ética ha sido tradicionalmente asumida como un conjunto de exigencias institucionales hacia su conducta profesional, las cuales se manifiestan en la práctica, como normas de comportamiento que gozan del reconocimiento generalizado de la comunidad de que se trate. Actualmente se cree que, para comportarse acorde a la ética, basta con ser bueno en los planos científico y técnico, pero el plano personal ha ido quedando atrás. Por otro lado, toda profesión tiene una dimensión económica importante, tanto a nivel social como personal, ya que la economía también se refiere a las necesidades humanas y al modo de satisfacerlas. Exactamente nuestro tema de elección, alude al equilibrio existente entre los Bienes internos (aquellos fines o metas que le confieren sentido a nuestra actividad socialmente) y los Bienes externos. (Lo que se obtiene al prestar un servicio a la sociedad). El compromiso principal de un profesional, en nuestro caso, Tecnólogos médicos en oftalmología, no es el de mantener su poder y su estatus social a toda costa, sino el de prestar un servicio de calidad a personas del modo más excelente posible, pero no porque esté de cierta forma “impuesto” por alguna institución, sino para estar en sintonía con las creencias y convicciones propias, entre lo que se hace y no se hace. Los bienes internos han de ser prioritarios, pero es justo reconocer, que nuestra labor merece una adecuada recompensa de una porción de bienes externos.

 II)  VALORES EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO Y DESARROLLO MORAL

El acelerado avance científico y tecnológico genera nuevas complicaciones, las cuales producen transformaciones en todos los ámbitos y sectores de la sociedad, originando un cambio social y cultural irreversible. Por ejemplo, costumbres arraigadas se debilitan, normas y modelos de conductas se transforman hacia nuevas relaciones sociales que es preciso afrontar con valores y actitudes que den respuesta al cambio orientándolo hacia el progreso humano.
Podemos pensar que la universidad tiene que cumplir con formar un profesional que tenga la capacidad para enfrentar el reto de la época contemporánea, con conocimientos científicos y técnicos idóneos y a la vez ser un portador de valores humanos para un óptimo desempeño como miembro de la sociedad, con una proyección vivencial y laboral que combine las competencias laborales con las cualidades personales.  Según lo expuesto recientemente, se identifica una amplia relación con nuestro tema, por el hecho de que existen profesionales que olvidan el brindarles una atención integra, completa y con dedicación humana a los pacientes, y solo los ven como un número que los ayuda a cumplir ciertas metas impuestas por el sistema, obteniendo como resultado un mejor ingreso monetario.


III)                   FUNDAMENTOS DE LA BIOÉTICA

La Bioética debe ser la base sobre la cual se fundamenten las funciones ejercidas por los                       profesionales de la salud que trabajan directamente con el ser humano que sufre y pide ayuda.
Existe una serie de principios de la bioética, cómo, por ejemplo: El principio de beneficencia, el cual busca obtener el bien del paciente con el máximo empeño de hacer lo necesario para mejorar su salud. También tenemos el principio de autonomía, el cual permite que el paciente participe en la toma de decisiones respecto a su salud. Por último, el principio de NO MALEFICENCIA, es el más básico e importante de todos, ya que evalúa los posibles beneficios con los posibles riesgos que conlleve. En cualquier conflicto ético, que nos encontremos, es el principio que debe prevalecer sobre los demás. Es de gran importancia que no se vulnere un principio por el hecho de respetar otro. Nuestra problemática desde la bioética entra en conflicto cuando los profesionales tienen ganas de ser más y mejores, queriendo ser protagonistas de los proyectos personales y colectivos en los que se involucran. Sin embargo, para llevarlo a cabo, dejan de lado la disposición de poder social, y el componente valorativo deja de estar presente en la atención de los pacientes.

IV) ALCANCES DEL CONSUMO EN LA SOCIEDAD

 La sociedad de consumo, es un término que se utiliza en economía y sociología para referirse al tipo de sociedad que se corresponde con una etapa avanzada en el desarrollo industrial capital y que se caracteriza por el consumo masivo de bienes y servicios, disponibles gracias a que además se producen masivamente. Este concepto está ligado al de economía de mercado y capitalismo.   

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La sociedad en la que el Tecnólogo Médico se desenvuelve es meramente capital, por lo que incita directamente al consumo masivo de bienes y servicios. Puede asociarse de este modo, con la pérdida del equilibrio entre los bienes internos y externos, inclinándose más la balanza hacia el lado externo, debido a que el medio considera que el dinero otorga la posibilidad de adquirir bienes, mientras más bienes, mejor estatus, mientras más estatus más poder.  ¿Es ésta una de las causas por las que las personas en el ejercicio de la profesión adquieren un mayor interés en el dinero, produciendo en ellos un desequilibrio entre la finalidad profesional que iniciaron su carrera y lo que están haciendo hoy?  

V)                   LEY DE DERECHOS Y DEBERES DE LOS PACIENTES

La ley 20.584 regula los derechos y deberes que tienen las personas en relación con acciones vinculadas a su atención en salud. Para abordar éste tópico y generar una relación con la temática, se escogieron dos artículos.
a)      El artículo 5°, el cual indica que las personas tienen derecho a recibir un trato digno y respetuoso en todo momento y circunstancia.
b)     El artículo 8° que establece el derecho de las personas por obtener información suficiente, oportuna, veraz y comprensible por parte del prestador público.

 Éstos son un claro ejemplo del fin de nuestra profesión, o mejor conocido como bienes internos, donde nuestro compromiso principal debe ser salud del paciente, el preocuparnos de la información que se les entrega generando una óptima gestión como tecnólogos médicos.


VI)                 DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Contextualización: Este tópico se abordó desde la perspectiva del profesional y no desde el paciente.

Según el artículo n° 23 de la declaración universal de los derechos humanos, el cual expresa que toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana. Éste artículo es de gran ayuda para entender lo que conlleva el ejercicio de nuestra profesión al prestar un servicio a la sociedad, mejor llamados bienes externos.
El Compromiso principal de un buen profesional, no es el de mantener su poder y su estatus social a toda costa, sino el de prestar un servicio de calidad a las personas del modo más excelente posible, estando en sintonía con las creencias y convicciones personales. En toda profesión es igual de lícito y deseable el dinero, poder y prestigio. El problema surge cuando los bienes internos son sustituidos por los externos, haciéndolos la única motivación profesional., pero a la vez también es justo reconocer que la labor del tecnólogo médico merece una adecuada recompensa de una porción de bienes externos.


VII)                   CONSENTIMIENTO INFORMADO

        El consentimiento informado es la expresión tangible del respeto a la autonomía de las personas en el ámbito de la atención médica. Mediante el consentimiento informado el personal de salud le informa al paciente competente, en calidad y en cantidad suficientes, sobre la naturaleza de la enfermedad y del procedimiento diagnóstico o terapéutico que se propone utilizar, los riesgos y beneficios que éste conlleva y las posibles alternativas.

        Los profesionales de la salud, deben emplear ciertos bienes internos al momento de entregar un consentimiento informado a los pacientes, como, por ejemplo, el derecho a la información, la cual debe ser clara, veraz, suficiente, oportuna y objetiva acerca de todo lo que tenga relación con el proceso de atención. Muchas veces son documentos extensos, o con un lenguaje que no es del todo claro para los pacientes, a pesar de esto, de igual forma existen profesionales que solo explican ciertos puntos que le parecen importantes y en el peor de los casos solo entregan el documento y dejan que los lean solos, sin cuestionarse si el paciente es capaz de hacerlo por sí solo y sin responder las posibles dudas o inquietudes que éste presente. Si esto ocurre, se trasgrede automáticamente el artículo 1° del código de Nuremberg.


VIII)                   SALUD MENTAL Y BIOÉTICA

Concepto

 Burnout: padecimiento que aparece frente a una respuesta prolongada de estrés laboral e interpersonal, que repercuten en el organismo, produciendo fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.
Los profesionales muestran un conjunto de dificultades en su actividad asistencial. El acto de cuidar no solo desgasta físicamente, sino también psicológicamente. Por eso, el cuidado que debe tener un profesional consigo mismo, exige también el cuidado psicológico, para que el fenómeno del Burnout no se haga presente en las personas que trabajan con alto impacto emocional día a día.
El estrés afecta a todo el personal que trabaja en el área de la salud, ésta relación está determinada por las condiciones especiales que requieren estos profesionales para trabajar con los pacientes a su cargo.  Las afecciones de la salud mental, puede conllevar a múltiples errores desde la bioética con nuestros pacientes, por lo cual es poco probable que se les escuche y entregue la información necesaria en la atención de salud, no será una atención más cercana o amable y que tenga como fin solucionar las problemáticas de las personas. En conclusión, si no se favorece un ambiente sano, que ayude a mantener la salud mental, la calidad de vida y la calidad profesional del tecnólogo se verán afectadas.


IX)                   GÉNERO E INCLUSIÓN

Ningún profesional puede negarle la atención a alguna persona, por causales de raza, género, rubro, discapacidad, etcétera. Y está moralmente obligado a generar mayores aportes a la ciencia, para poder contribuir a una mejora en la atención para personas que posean alguna discapacidad, y así otorgarles una atención íntegra y real para ayudarle en su problema de salud. Puede suceder, que en el mundo laboral se presenten situaciones que generen un conflicto interior en el profesional, con respecto a esta temática, pues la sociedad en la que la mayoría ha crecido y su idiosincrasia, se caracteriza por ser intolerante, exigente, discriminatoria. Afortunadamente se han abierto puertas de discusión y aceptación en Chile, que proporcionan oportunidad a quiénes han sido marginados por muchos años. 

X)                   DEONTOLOGÍA

El término deontología hace referencia al conjunto de principios y reglas éticas que regulan y guían una actividad profesional. Estas normas determinan los deberes mínimamente exigibles a los profesionales en el desempeño de su actividad, en el cual se busca un equilibrio entre un determinado estilo de vida moral y un alto nivel de profesionalidad técnico-científica. Esta doble dimensión ha de tratarse con armonía y equilibrio.
El código deontológico que rige nuestro ejercicio profesional como tecnólogos médicos, está conformado por múltiples artículos, dentro de los cuales hacemos la elección de dos por estar íntimamente relacionados con nuestro tema de seminario.
 ARTÍCULO DÉCIMO QUINTO: “El Tecnólogo Médico debe abstenerse por completo de participar en actos que atenten contra la dignidad de los pacientes, sus familias y su entorno, valiéndose del ascendiente que pudiera tener sobre ellos”. Cada profesión tiene su propia historia, valores y usuarios. Cada profesión sirve de manera específica a la humanidad y en ese quehacer se va revistiendo de una serie de normas y principios que ayudan a que ese servicio se pueda cumplir realmente. Cada profesión persigue distintas metas y realiza un bien específico a la humanidad. En conclusión, cada profesión tiene sus propios bienes internos, y lo expuesto en el artículo décimo quinto, da alusión a algunos de esos bienes internos en la carrera de tecnología médica.
ARTÍCULO DÉCIMO SEXTO: “El Tecnólogo Médico debe tener una conducta ética y moral sin subordinación de tipo jerárquico, económico, social, religioso, doctrinario, racial o de otra índole, en sus decisiones o quehacer profesional”. En ocasiones se corrompe la profesión, se atenta contra el sentido mismo de su quehacer, Ésa es la corrupción profesional donde la persona va olvidando cuál es su tarea, meta, es decir el bien interno de la profesión, dedicándose simplemente a conseguir bienes externos con trampas y engaños. Hay personas que se dedican a acumular bienes externos descuidando claramente la preocupación por los bienes internos. Ésa es corrupción profesional y lamentablemente, se produce muy a menudo.








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